Los olvidados de la Batalla de Inglaterra (II): Heinkel He 59

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Cuando comenzaron los grandes enfrentamientos aéreos de la Batalla de Inglaterra en aquel trágico verano de 1940 sobre el Canal de la Mancha entre la RAF y la Luftwaffe, era evidente que a causa de ello muchos pilotos caían a las aguas del mismo. Los bombarderos alemanes regresaban a sus bases francesas en muchas ocasiones con sus aparatos gravemente averiados. Tanto igual les sucedía a los cazas que les escoltaban, con el agravante de que estaban al límite de su radio de acción y se quedaban a menudo sin combustible sobre el mar. Los pilotos de la RAF también sufrían averías y heridas y muchos caían al agua tras lanzarse en paracaídas. En verano, la temperatura del Canal ronda los 14ºC y un hombre en el agua tiene unas cuatro horas de margen para permanecer con vida. Por tanto, era prioritario localizar a esos pilotos derribados antes de que la hipotermia acabara con ellos.

He 59C-2 en vuelo. Las unidades SAR iban pintadas en blanco brillante, con matrículas civiles y grandes cruces rojas en el fuselaje y los planos.

He 59C-2 en vuelo. Las unidades SAR iban pintadas en blanco brillante, con matrículas civiles y grandes cruces rojas en el fuselaje y los planos.

Sorprendentemente, la Unidad de Cazas de la RAF no contó durante la Batalla de Inglaterra con un servicio organizado de búsqueda y rescate de sus pilotos derribados. Dependía únicamente de que alguna embarcación acertara a ver al piloto y lo recogiera. Muchos se ahogaron por esta causa. A mediados de agosto, la RAF cedió algunas lanchas de salvamento para que las operaran las unidades locales de rescate y al Mando de Caza una docena de aviones de observación y enlace  Westland Lysander, que buscaran a los hombres en el agua, pero hasta 1941 no se contó con una estructura definida de rescate.

Westland Lysander en vuelo (fuente: www.rcaf-arc.forces.gc.ca)

Westland Lysander en vuelo (fuente: http://www.rcaf-arc.forces.gc.ca)

En comparación, los pilotos de la Luftwaffe tuvieron más suerte. Aparte de contar en muchas ocasiones con botes neumáticos y fluorescentes señalizadores para caso de emergencia. Desde 1935 las fuerzas aéreas del Reich contaban con el Seenotdienst, un servicio de rescate aeronaval, pionero en el mundo, perfectamente estructurado, con unidades de rescate y aviones destinados a este fin. Y el aparato destinado a esta labor era un veterano hidroavión: el Heinkel He 59.

Heinkel He 59C-2 de rescate. Obsérvese que este ejemplar no cuenta con armamento defensivo en la proa (Fuente: RAF Museum Hendon)

Heinkel He 59C-2 de rescate. Obsérvese que este ejemplar no cuenta con armamento defensivo en la proa (Fuente: RAF Museum Hendon)

El He 59 fue uno de los primeros aviones militares construidos en Alemania después del Tratado de Versalles, diseñado como avión bombardero-torpedero, pero capaz también de ejecutar muchas otras funciones, como las de reconocimiento, adiestramiento, transporte, sembrado de minas o guerra electrónica. Diseñado en 1930, efectuó su primer vuelo en 1931. Era un avión biplano, de construcción mixta, con el fuselaje de armazón metálico y revestimiento textil, y las alas de madera contrachapada y tela. Durante la Guerra Civil Española, varias unidades de la versión B-2  fueron asignados desde noviembre de 1936 al grupo de reconocimiento marítimo de la Legión Cóndor (AS/88), bautizados como “zapatones” por el tamaño de sus flotadores y resultando muy efectivos en el bombardeo nocturno de instalaciones portuarias, navegación de cabotaje y líneas de ferrocarril desde su base de El Atalayón (Melilla) y, desde julio de 1937, desde Pollensa (Mallorca). Evidentemente ya en el inicio de la Segunda Guerra Mundial era un avión definitivamente obsoleto, pero siguió operando fielmente hasta 1943. De cualquier modo, de todas las versiones fabricadas, la que en esta ocasión nos interesa es la C-2, ya que en ella el hidroavión fue configurado como avión de rescate. Esta variante fue equipada con equipo de primeros auxilios, sacos de dormir calefactados, equipos de respiración artificial, una trampilla en la parte inferior del fuselaje con una escalera telescópica para llegar al agua, una grúa, dispositivos de señalización y armarios especiales para llevar todo este equipo. Se configuraron a esta versión C-2 14 unidades del veterano hidroavión para el Seenotdienst. Para no confundir sobre sus intenciones, los aviones, pintados de blanco, llevaban matrículas civiles y grandes cruces rojas en los planos y el fuselaje.

He 59C-2 acelerando sobre el agua para despegar, en julio de 1940 (Fuente: Alfarrabista German Press Photos Collection)

He 59C-2 acelerando sobre el agua para despegar, en julio de 1940 (Fuente: Alfarrabista German Press Photos Collection)

Llegamos aquí a un momento muy espinoso y polémico de esta narración. Quizá la guerra en el aire fue la última en que se perdió todo perfil de humanidad y caballerosidad entre los enemigos y, posiblemente, la Batalla de Inglaterra fue el punto de inflexión. No haremos hagiografía ni mucho menos de la hoja de servicios de la Luftwaffe, pues son muchísimos los casos de bombardeos injustificados y ataques aéreos a poblaciones civiles antes del enfrentamiento supremo con Inglaterra. Procuraremos exponer los hechos de la manera más objetiva posible. Pero la cuestión es que, con un enfoque despiadadamente pragmático, la RAF empezó a disparar a estos aviones de rescate, lo que suponía también una violación de la convención de Ginebra. El 14 de julio de 1940, la Unidad de Cazas mandó a todos los pilotos que ignoraran las cruces rojas y derribaran a los hidroaviones. El 29, el Ministerio del Aire corroboró tal decisión. Los británicos sospechaban que los He 59 radiaban la posición de convoyes enemigos y, además, sostenían que los aparatos iban artillados.

Pero la justificación fundamental de esta política es la que Sir Hugh Dowding, jefe de la Unidad de Cazas, expuso con terrible coherencia militar:

<<Teníamos que hacerles saber a los alemanes que no podíamos tolerar el usos de la Cruz Roja de esta manera. Se encargaban de rescatar combatientes y ponerlos a salvo para que pudieran volver a luchar, y también se hallaban en una buena posición, gozando además de inmunidad, para hacer valiosos informes de reconocimiento>>.

Un Heinkel He 59C-2 varado en una playa.

Un Heinkel He 59C-2 varado en una playa.

Fuera de las protestas interesadas del Ministro de Propaganda alemán, Joseph Goebbels, la indignación sincera procedía de los pilotos alemanes derribados, ya que aquellos aviones rescataron del agua tanto aviadores de la Luftwaffe como británicos. Sea como fuera, los derribos continuaron y el Seenotdienst decidió armar a los hidroaviones y aplicarles pintura de enmascaramiento militar, abandonando las matrículas civiles y las cruces rojas.

Concluyó la Batalla de Inglaterra meses más tarde, aunque los aviones del Seenotdienst siguieron operando en el Canal, así como en el Mediterráneo y en el Báltico, con nuevos aviones mejorados y más capaces. Sin embargo, la estructura del Servicio de Rescate Aeronaval Alemán, fue copiado por las Fuerzas Armadas de otros países, muestra de su buen funcionamiento. Aunque como último detalle de la coherencia de la política británica (a cada uno lo suyo), cuando, como antes indicamos, en 1941 la RAF creó su propio servicio de rescate aeronaval, nunca utilizó la Cruz Roja en sus aviones…

Especificaciones Heinkel He 59C-2:

  • Origen: Heinkel Flugzeugwerke AG.
  • Planta motriz: Dos motores lineales BMW VI 6.0 ZU, de 12 cilindros en V refrigerado por líquido de 660 hp cada uno.
  • Dimensiones: Envergadura: 23,70 m. Longitud: 17,40 m. Altura: 7,10 m
  • Pesos: Vacío: 6.215 kg. Máximo al despegue: 9.000 kg
  • Prestaciones: Velocidad Máxima: 215 km/h. Velocidad de Crucero: 185 km/h. Régimen de Ascenso: 200 m/min. Techo de servicio: 5.000 m. Alcance Máximo: 1.750 km
  • Armamento: Tres ametralladoras Rheinmetall-Borsig MG 15 de 7.92 mm accionadas manualmente en posición proel, dorsal y ventral.
  • Tripulación: 4

Bibliografía consultada:

Wood, T.; Gunston, B. (1997). Luftwaffe. Barcelona: Ediciones Folio.

Bishop, E. (1975). La Batalla de Inglaterra. Madrid: Editorial San Martín.

Bungay, S. (2008). La Batalla de Inglaterra. Barcelona: Ariel

Arráez, J.(2003): El Heinkel 59 en la Guerra Civil Española. En: Cuadernos de Aviación Histórica, nº6. 2003

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